En toda vida llega un momento donde aparece el príncipe azul que todas desean, ese que hacen responsable de esas mariposas.
En mi vida llega un príncipe rojo, que hace que las mariposas bajen y exploren nuevos sitios.
En mi vida, ese príncipe hace que las mariposas vuelen, crezcan, devoren y adoren los polvos de hadas.