Perdonadme si hiero vuestros sentimientos
respecto a este día tan comercial llamado el día de los enamorados, pero creo
que es algo tan sacadineros, patético, comercial y superficial que necesito
compartirlo con vosotros.
Analicemos bien el día, llamado "el
día de los enamorados". Para empezar, ¿por qué solo un día? No sé
vosotros, pero yo estoy enamorada desde hace tres años, y no me dura el
enamoramiento un día, para mí, estar enamorada es algo que no tiene duración,
pues espero que no tenga final.
Continuemos un poco más, ¿enserio os hace
ilusión recibir ese día regalos? Sinceramente, desde mi punto de vista, lo
bonito de recibir los regalos es no saber cuándo los tendrás, que sean
inesperados, sin motivo aparente, y la sensación de no saber qué es, esos segundos
en los que estás desenvolviéndolo sin saber que puede contener la caja. Esos
momentos no los cambio por nada. En
cambio, no me hace falta esperar el 14 de febrero para saber que recibiré un
ramo de rosas, una carta o algo comestible dulce. Ojo, no digo que no me guste,
pero pierde la emoción, la ilusión de ese día.
No necesito que llegue esa fecha para
hacerle saber y entender a mi pareja que lo quiero y que es muy importante para
mí, porque para eso ya tengo el resto del año para ir demostrándoselo día a
día.
San Valentín es un día comercial para
cobrarnos por un ramo el doble de su precio real, al igual que con las colonias
o peluches específicos para ese día y que se queden en la estantería cogiendo
polvo. Sé que es algo que muchos saben, pero... es lo que pienso.
Solo os digo que no confundáis odiar San
Valentín, o sea, lo comercial, con odiar a amar a alguien.
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